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Todos
los padres que tienen que inscribir a su primer acudido en un
centro educativo, se hacen la misma pregunta: ¿Qué será mejor?
¿Una escuela nueva? ¿Una escuela tradicional? ¿O la escuela de
uno de los padres? ¿Ciencias o humanidades? No saben lo que
querrá hacer la criatura. Tampoco saben en qué mundo o en qué
tipo de sociedad tendrá que vivir.
Si consultan los diferentes folletos publicitarios de los
diferentes centros educativos, verán que, con palabras más o
menos sofisticadas, todos se presentan en la misma forma y
declaran las mismas metas finales: educar, ilustrar, enseñar a
razonar, enseñar a alcanzar la excelencia, aprender a aprender,
etc. Igualmente les resulta difícil tomar una decisión basándose
en los resultados. ¡ Los egresados son tan diferentes unos de
otros¡
Finalmente, el acudiente toma una decisión sin tener la
seguridad de haber escogido para su acudido lo que le será más
congenial.
Nosotros queremos decir al acudiente que lee este folleto y que
por lo tanto ya ha tomado una decisión, qué es lo que esperamos
alcanzar educando a su acudido y, poco a poco, indicarle qué
medio utilizaremos para conseguirlo.
Ante todo tenemos que especificar que de las 29 graduaciones
que hemos realizado hasta la fecha con un total de 556
graduados, 495 son alumnos que se han matriculado aquí desde el
preescolar o desde el Iº grado de primaria.
Debido a que, exceptuando casos muy especiales, admitimos
solamente alumnos en la sección preescolar, primero y segundo
grado de primaria, resulta evidente que seguimos la formación de
nuestros estudiantes desde el inicio hasta su graduación.
Igualmente, considerando que la totalidad de nuestros graduados
se han matriculado en diferentes universidades nacionales o
extranjeras con resultados más que satisfactorios, resulta
evidente que estamos educando CANDIDATOS A LA UNIVERSIDAD.
Entonces nuestra primera característica es: NUESTROS GRADUADOS
SON ALUMNOS FERMI DESDE LA PRIMERA INFANCIA Y SU PREPARACIÓN
ESTÁ DIRIGIDA HACIA UNA CARRERA UNIVERSITARIA.
El hecho que estemos preparando a candidatos a la universidad no
significa que estemos anticipando nociones que corresponden a
las diferentes carreras universitarias. Simplemente queremos
preparar al individuo en forma tal que pueda entender con
facilidad lo que se le enseñe, que pueda comprender
perfectamente lo que lea, que tenga un método de estudio y que
tenga el entrenamiento suficiente para poder aplicarse tal como
la carrera escogida se lo exija. Tiene que estar preparado para
recibir con facilidad lo que le corresponda.
De la misma manera, nuestros cursos de preescolar no quieren
anticipar los primeros grados de primaria. Simplemente aspiramos
a preparar al niño en forma tal que pueda asistir a los cursos
con facilidad y confianza, sin traumas, aceptando compartir su
espacio con sus compañeros y reconociendo en su docente la
autoridad a la que no solamente hay que obedecer y respetar,
sino de la cual puede recibir siempre una ayuda y respaldo.
Pero es evidente que no podemos conformarnos con enseñar
solamente nociones básicas suficientes para poder seguir una
carrera universitaria. Queremos llevar a nuestros alumnos a un
nivel de preparación diferente. Su personalidad tiene que
formarse por medio de un seguimiento constante a lo largo de sus
doce años de estudio y no ser solamente técnica, sino también
humanística. |